Una de las comidas que más gustan a los niños es la pizza, un plato que se originó en Nápoles (Italia) en los años 40 y que tiene sus raíces en la antigua Grecia como pan plano. Con esta manualidad, esa adorada rueda de pan con queso puede convertirse en una divertida forma de hacer arte. Con este proyecto, los niños pueden crear sus propios "ingredientes" y hacer la pizza a su gusto. Es una buena manera no sólo de despertar la creatividad, sino de familiarizar a los niños con los distintos ingredientes.
Qué necesitas: Cartulinas, tijeras (los adultos deben usarlas), rotuladores, pegamento y un plato de papel.
Paso 1: Pide a tu hijo que trace un círculo en una cartulina roja utilizando el plato de papel. Haga lo mismo con un trozo de cartulina marrón.
Paso 2 (para el adulto): Corta el papel marrón para crear un círculo. Corta el papel rojo para crear un círculo, pero continúa cortando alrededor del contorno hasta que tenga una circunferencia aproximadamente 2,5 cm menor que el círculo marrón.
Paso 3: Indique a su hijo que pegue el papel rojo encima del marrón para que parezca salsa dentro de una corteza. A continuación, pegue el papel marrón al plato.
Paso 4: Con rotuladores, su hijo puede dibujar diferentes ingredientes sobre la salsa: champiñones, salchichón, pimientos verdes y cebollas.
Paso 5: Ayude a su hijo a arrancar pequeños trozos de cartulina amarilla y a pegarlos sobre la parte superior de los ingredientes para que se sigan viendo los dibujos que asoman.
Paso 6: Cuelga tu creación en la nevera para inspirarte a la hora de comer.


