Las piedras de los cuentos son una forma estupenda de practicar la secuenciación, el vocabulario y la capacidad de recordar de los niños. Además, ¡es muy divertido jugar con ellas! Da rienda suelta a tu creatividad inventando una historia sobre dinosaurios o basándote en lo que los niños recuerden de una visita reciente al museo, al zoo o al parque.
Esto es lo que hay que hacer:
- Reúne un puñado de piedras y rocas que sean más pequeñas que la palma de tu mano, pero lo bastante grandes para decorar.
- Si has encontrado las rocas en el exterior, lávalas bien para quitarles la suciedad. (Asegúrate de que estén secas antes de empezar a pintarlas).
- Habla sobre el tipo de historia y los tipos de escenas y personajes que te gustaría crear.
- Una vez decidida la historia, empieza a pintar cada una de tus piedras con un personaje, objeto o escena distintos. Por ejemplo, pinta piedras con un cerdo, una vaca y un granero si quieres crear una historia sobre una visita a una granja.
- Deja secar la pintura.
- Cubre las piedras con una ligera capa de barniz en spray o Mod Podge (si lo tienes) para proteger la pintura.
- Deja algunas piedras sin pintar, ya que es posible que quieras añadir otras nuevas a medida que se desarrolle tu historia.
- ¡Empieza a contar tu historia!
Piensa en crear juegos de cuentos basados en divertidas actividades familiares, como acampar, ir a la playa o jugar en el parque. Y considera la posibilidad de crear piedras con el sol, la lluvia y la nieve, ya que son complementos estupendos para cualquier cuento.
¡Gracias por la gran idea, Handmade Mood! Para más información e imágenes, visite

